¿Alguien
apuesta por el CETMO?
Reprodución
dun artigo de ROCÍO GARCÍA, corresponsal da Voz de Galicia na
Estrada e encargada de cubrir a información da Terra de Montes.
CORREN MALOS tiempos para la lírica. Para el arte, tampoco se presentan
mejores. Abundan los artistas incomprendidos y la bazofia subvencionada. Las
obras anónimas empapelan los pubs de siempre y las mediocridades con
apellidos encuentran hueco en los museos de moda.
Artistas hay muchos. Pero artistas de profesión, casi ni se encuentran.
Alguno puede permitírselo, pero por cada uno hay cincuenta que malviven
decorando duplex y otros tantos que han tenido que cambiar el lienzo por la
funda de carpintero. Ni la historia ni el arte dan de comer. Alguien tendría
que habérselo enseñado. Ni dan de comer, ni son una prioridad para ningún
gobierno. Y menos para los locales.
Lo saben bien los promotores del Centro Etnográfico de Soutelo. La familia
de Constantino González siempre tuvo una extraña obsesión por el
patrimonio. Cuando algunos vecinos tiraban telares y ruecas, ellos
decidieron crear un museo para preservar el legado. Pusieron mucho de su
parte. No esperaban gran ayuda económica, pero daban por sentado el
agradecimiento y el respaldo del Concello. Craso error. Eso sólo sucede
cuando hay feeling con las altas esferas. En su caso, la
relación empezó mal y no ha hecho más que empeorar. El Cetmo no ha visto
un euro público en cuatro años de vida. La administración ha invertido más
energía en poner trabas que en ofrecer soluciones. Ni siquiera presume de
legado.
Quizás sea una cuestión de orgullo. Si lo es, alguien tendría que hacer
algo. El Cetmo es el único centro de sus caraterísticas en Pontevedra. No
es el Prado ni el Guggenheim, pero, en su línea, es más que decente. Puede
que nunca atraiga a tantos visitantes como se quisiera, pero menos captará
si no se incluye siquiera en los folletos. Es hora de dejarse de orgullo?y
de apostar por el Cetmo. Todos.